Violencia Desatada en Rosarito; Las autoridades han sido superadas
Violencia Desatada en Rosarito; Las autoridades han sido superadas
Playas de Rosarito BC 25 de septiembre de 2025.-En un brutal ataque que resalta la escalada de violencia en las calles de Rosarito, un hombre conocido como «El Gera» fue acribillado a balazos la tarde del 24 de septiembre, dejando un rastro de caos vehicular y un cuerpo sin vida en un camino de terracería.
Este incidente, que involucra persecuciones en movimiento y ejecuciones a sangre fría, subraya la inseguridad rampante en colonias como Aztlan y Morelos, donde el crimen organizado parece operar con impunidad.
El drama se desató cuando «El Gera», al volante de una camioneta Expedition color crema, circulaba por la calle Cuauhtémoc en la colonia Aztlan.
De repente, sicarios armados a bordo de otro vehículo en marcha abrieron fuego contra él, obligándolo a perder el control y chocar contra dos autos que transitaban por la misma vialidad.
El impacto generó un estruendo de metal retorcido y pánico entre los testigos, quienes describieron la escena como una «película de terror en la vida real».
Herido pero aún con vida, el conductor descendió de su vehículo y corrió desesperadamente hacia la calle Tatli, en un intento por escapar de sus perseguidores.
Sin embargo, los atacantes lo alcanzaron metros adelante y lo remataron sin piedad, disparándole por la espalda.
Paramédicos de la Cruz Roja llegaron al lugar y, tras examinar el cuerpo tendido boca abajo en el polvoriento camino, lo declararon muerto en el sitio. Las autoridades estiman que recibió al menos seis impactos de bala, un testimonio cruel de la ferocidad del asalto.
En la escena del crimen, los investigadores localizaron siete casquillos percutidos, evidencia clave que ahora analiza la Fiscalía General del Estado junto con Servicios Periciales.
La zona fue acordonada de inmediato, pero el miedo persiste entre los residentes, quienes recuerdan que «El Gera» ya había sobrevivido a una balacera días atrás en la colonia Morelos, saliendo ileso en esa ocasión.
Vestía shorts azules, tenis negros, una gorra y una sudadera negra, detalles que lo identifican como un vecino común atrapado en el vórtice de la violencia.
Este asesinato no es un hecho aislado: Rosarito, un destino turístico otrora pacífico, ha visto un incremento alarmante en ejecuciones ligadas al narco y disputas territoriales.
Autoridades locales urgen a la población a reportar actividades sospechosas, mientras que expertos en seguridad advierten que sin una intervención federal decisiva, la sangre seguirá tiñendo las calles de Rosarito.
La creciente ola de violencia en Playas de Rosarito ha puesto en jaque a las autoridades locales, que enfrentan una crisis de inseguridad sin precedentes, marcada por tiroteos, corrupción policial y un crimen organizado que parece rebasar las capacidades institucionales.
En los últimos meses, el municipio ha registrado un aumento alarmante de incidentes, desde balaceras entre delincuentes y fuerzas de seguridad hasta detenciones masivas de elementos policiales por presuntos nexos con el narco.
Expertos coinciden en que Rosarito necesita una estrategia integral para restaurar la confianza. Con el verano 2025 dejando una estela de eventos turísticos empañados por la violencia, el futuro del destino playero pende de un hilo.
Las autoridades prometen acciones, pero la ciudadanía exige resultados antes de que la inseguridad ahogue por completo al paraíso fronterizo.
¿Hasta cuándo durará esta ola de terror? La comunidad exige respuestas, pero por ahora, solo queda el eco de los disparos.

