15 de enero de 2026
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Radiografía Política - Millones desviados y licitaciones amañadas hunden la cuenta pública de Ayala

El dictamen, aprobado este martes 23 de septiembre sin un solo voto a favor, destapa un pozo negro de anomalías detectadas por la Auditoría Superior del Estado (ASE).
Radiografía Política

En un golpe demoledor a la imagen de «renovación» que tanto pregonó, la Comisión de Fiscalización del Congreso de Baja California reprobó por unanimidad la cuenta pública de 2023 del Ayuntamiento de Ensenada, durante la gestión del ahora senador morenista Armando Ayala Robles.

Millones de pesos en desvíos, irregularidades flagrantes en licitaciones y una opacidad contable que huele a corrupción sistemática han salido a la luz, dejando al descubierto un gobierno municipal que, lejos de servir a la ciudadanía, parece haber sido un festín para unos pocos. ¿Es este el «cambio» que Morena vendió a los ensenadenses? La realidad grita que no.

El dictamen, aprobado este martes 23 de septiembre sin un solo voto a favor, destapa un pozo negro de anomalías detectadas por la Auditoría Superior del Estado (ASE).

Según el informe oficial, la administración de Ayala –que rigió Ensenada de 2019 a 2024– acumuló deudas inexplicables por 10 millones 179 mil 389 pesos en finiquitos y liquidaciones de 20 bajas de personal, sin un solo documento que justifique su existencia.

Peor aún, en licitaciones públicas que debieron ser transparentes, como dos regionales y tres nacionales, no se analizaron propuestas de competidores ni se publicaron en CompraNet, el Diario Oficial de la Federación o el periódico de mayor circulación local.

Un contrato por 12 millones 145 mil 578 pesos para mezcla asfáltica –esencial para el mantenimiento vial– mostró discrepancias de 9 millones 919 mil 914 pesos entre notas y facturas, con 2 millones 225 mil 664 pesos en insumos «fantasma» que nunca se recibieron.

Pero el desfalco no para ahí. Diferencias contables por 39 millones 953 mil 748 pesos entre registros y el Padrón de Bienes Muebles revelan un caos administrativo que bordea el saqueo.

Se proponen dar de baja 585 bienes por 94 millones 917 mil 956 pesos, mientras 2,116 artículos valorados en 78 millones 639 mil 118 pesos simplemente «desaparecieron» sin rastro ni explicación.

Y en materia de impuestos, 127 millones 521 mil 615 pesos en compensaciones laborales carecen de identificación, con 27 millones 397 mil 346 pesos en omisiones de retención del Impuesto Sobre la Renta –un golpe directo al erario público que podría haber financiado escuelas, hospitales o el rezago predial de 24 millones 806 mil 813 pesos que aún ahoga al municipio.

La unanimidad en la reprobación –con votos en contra de diputadas de Morena como Alejandra Ang Hernández y Liliana Michel Sánchez Allende, junto a panistas y pesistas– no deja escapatoria: panistas como Yolanda Gaona Medina y representantes de Morena coincidieron en calificar la gestión como «irresponsable e inaceptable».

Este no es un error aislado; es el tercer rechazo consecutivo a las cuentas de Ayala, tras las de 2022 y revisiones previas que ya advertían de «transas millonarias» en fideicomisos y concesiones.

Un fideicomiso con Invex por 22 millones 922 mil 276 pesos omitió registrar rentas mensuales por 15 millones 185 mil 428 pesos, y cuatro más operaron sin estructura orgánica ni contabilidad separada, violando todos los lineamientos federales.

Desde el Senado, donde Ayala aterrizó cómodamente gracias a las siglas de Morena, no ha habido ni una palabra de disculpa o compromiso de resarcir el daño.

En cambio, sus excolaboradores –ahora en la actual administración– prometen «aclarar» irregularidades por 5 millones 985 mil 682 pesos en adquisiciones sin soporte, pero ¿quién creerá en promesas cuando el historial habla de opacidad crónica?

Esta reprobación no solo mancha su legado en Ensenada, la «Cinderella de la Baja»; pone en jaque la credibilidad de un partido que se erige como baluarte anticorrupción mientras sus figuras clave acumulan sombras.

¿Cuántos millones más se evaporaron en contratos de concesión por 1,751 millones 320 mil 381 pesos sin garantías de cumplimiento?

Los ensenadenses merecen respuestas, no excusas. Urge una investigación federal profunda por parte de la Secretaría de la Función Pública y la Fiscalía Anticorrupción, para que estos desvíos no queden en un dictamen polvoriento.

Ayala, que pasó de alcalde a senador en un santiamén, debe rendir cuentas: ¿dónde están los millones? ¿Quiénes se beneficiaron de licitaciones amañadas y bienes perdidos?

El Congreso debe acelerar la votación en Pleno y exigir sanciones reales, porque la impunidad es el veneno que carcome a México. Ensenada no puede esperar otro ciclo de promesas rotas; exige justicia, aquí y ahora.

Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor