Radiografía Política – ¡Millones al Viento! App SOS El Fracaso Millonario de Armando Ayala
Radiografía Política – ¡Millones al Viento! App SOS El Fracaso Millonario de Armando Ayala

Imagínese: usted, en medio de una emergencia, saca su teléfono y… ¿nada? ¿Silencio absoluto? Así ha sido la realidad para miles de ensenadenses con la aplicación SOS, el supuesto «salvavidas digital» que el ahora senador Armando Ayala Robles presumió como joya de la corona de su «Plan Blindaje Ensenada».
Lanzada con bombo y platillo el 10 de noviembre de 2023, esta herramienta prometía conectar a los ciudadanos directamente con la policía municipal para reportar incidentes en tiempo real.
Pero lo que se vendió como innovación salvadora terminó siendo un despilfarro obsceno: 3.6 millones de pesos iniciales más 200 mil mensuales evaporados en una app «inútil y costosa», según revelan documentos oficiales y reportes independientes.
¿Y el colmo? Ayala firmó el contrato con Tech Taxi México, una empresa cuyo administrador único, Luis Manuel Arcega Ramírez, está vinculado a sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntas actividades criminales en Playas de Rosarito.
¡Sí, leyó bien! Recomendada por la entonces alcaldesa de Rosarito, Aracely Brown Figueredo –aliada cercana de Ayala–, esta compañía se embolsó una fortuna pública mientras su app languidecía en el olvido.
Solo 40 aparatos telefónicos para todos los agentes de la policía, y apenas dos o tres llamadas al mes. ¿Seguridad? Más bien, un chiste de mal gusto.
La crítica no se hace esperar: ¿dónde quedó el «blindaje» prometido? Ensenada, una ciudad azotada por la inseguridad, vio cómo millones de pesos –dinero que pudo destinarse a patrullas reales o programas comunitarios– se esfumaron en un gadget que ni siquiera se promocionó.
«Los costos eran muy altos, los resultados mínimos y su operatividad poco práctica», denuncia el actual director de Seguridad Pública, Alejandro Monreal Noriega, quien canceló el servicio en noviembre de 2024 al asumir el cargo, ahorrando así un sangrado continuo al erario.
No hubo campañas de difusión, ni seguimiento social para que la ciudadanía supiera cómo usarla. ¿Casualidad o negligencia calculada?
En un contexto donde la cuenta pública de Ayala como alcalde fue reprobada por el Congreso de Baja California por «millones de pesos en desvíos e irregularidades en licitaciones», este fiasco de la SOS huele a más de lo mismo: un patrón de opacidad y derroche que deja a los porteños desprotegidos.
Pero esperen, hay más. Esta no es una anomalía aislada en la gestión de Ayala. Reportes acumulan denuncias de «aviadores» –empleados fantasma que costaron 29 millones al erario–, mega deudas heredadas al ISSSTECALI y hasta demandas de juicio político por adeudos millonarios.
¿El resultado? Una Ensenada más vulnerable, donde las promesas electorales se convierten en facturas para el pueblo. Ayala, hoy desde el Senado, ¿responderá por este escándalo? O ¿seguirá el silencio cómplice que tanto le conviene?
La ciudadanía exige transparencia: ¿investigará la Auditoría Superior del Estado estos contratos sospechosos?
¿Recuperaremos ese dinero perdido en la niebla digital? Mientras tanto, en las calles de Ensenada, la verdadera SOS sigue siendo gritar por ayuda… a la antigua usanza.
Porque en la era de Ayala, la tecnología no salva vidas; solo engorda bolsillos ajenos.
Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor

