22 de febrero de 2024

Memorias de un Criminalista - Evolución de la Identificación Criminal

La práctica forense no se limita a la formación individual; es integral y multidisciplinaria, buscando descubrir la verdad de los hechos investigados. Hace más de tres décadas, la labor del perito en Criminalística e identificación humana estaba estrechamente ligada a su dedicación y vocación. Su preparación y experiencia contribuían significativamente al progreso de las investigaciones criminales.
Alfredo Pérez MX

En 1988, la efectividad en la obtención de datos personales y fotografías con fines de identificación criminal recaía en la destreza del perito. A lo largo de la historia de las ciencias forenses, se destaca el papel crucial del experto en diversas disciplinas para el avance de la sociedad, que constantemente demanda justicia y resultados más efectivos en la investigación criminal.

La práctica forense no se limita a la formación individual; es integral y multidisciplinaria, buscando descubrir la verdad de los hechos investigados. Hace más de tres décadas, la labor del perito en Criminalística e identificación humana estaba estrechamente ligada a su dedicación y vocación. Su preparación y experiencia contribuían significativamente al progreso de las investigaciones criminales.

En 1988, carecíamos de los sistemas automatizados de búsqueda de huellas dactilares y software bio métrico que ahora son fundamentales en la formación en Criminalística. Cuando una persona era detenida, el perito desempeñaba un papel central en la recopilación de datos y el llenado de formularios, destacando la importancia de su habilidad para establecer empatía y generar confianza en entrevistas, incluso con individuos peligrosos.

La ausencia de tecnologías actuales exigía una meticulosa captura de información en máquinas de escribir, sin margen de error. La fotografía, según Bertillon, se tomaba de manera precisa, y la búsqueda de homónimos se realizaba manualmente, en cajones de archiveros interminables, bajo las fórmulas dactiloscópicas de Vucetich, requiriendo tiempo y dedicación.

Es innegable que la tecnología ha fortalecido, auxiliado y facilitado el trabajo forense. Los cambios vertiginosos del mundo moderno demandan que los peritos estén preparados profesionalmente y posean una vocación de servicio arraigada en principios, valores y un riguroso código ético, no solo escrito, sino vivido con convicción, como narra la historia de las ciencias forenses.

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Alfredo Pérez es Presidente Fundador de la Sociedad de Ciencias Forenses en Baja California. Dir Prev. Soc Violencias.

Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor