12 de febrero de 2026
alcala 33

Regreso de Alcalá a la SG de Rosarito Enciende Alarma por Vínculos con Brown

Alcalá Murillo, licenciado en Comercio Exterior y Derecho, forjó su trayectoria en el servicio público rosaritense durante  la administración de Brown , donde se le describía como el "operador de confianza" que conocía "cada movimiento" dentro del Ayuntamiento.

Playas de Rosarito BC 22 de septiembre de 2025.-En un movimiento que ha generado controversia en el ámbito político local, el licenciado José Luis Alcalá Murillo asumió nuevamente el cargo de Secretario General de Gobierno del Ayuntamiento de Playas de Rosarito, esta vez bajo la administración de la presidenta municipal Rocío Adame Muñoz.

Su designación, aprobada por unanimidad del Cabildo el 20 de mayo de 2025, representa un «regreso» al puesto que ocupó durante el controvertido gobierno de la exalcaldesa Hilda Araceli Brown Figueredo, recientemente sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.

Alcalá Murillo, licenciado en Comercio Exterior y Derecho, forjó su trayectoria en el servicio público rosaritense durante  la administración de Brown , donde se le describía como el «operador de confianza» que conocía «cada movimiento» dentro del Ayuntamiento.

Fuentes locales lo señalan como una figura clave en la gestión diaria, involucrado en decisiones administrativas y operativas que marcaron esa etapa, caracterizada por denuncias de opacidad y un incremento en los delitos.

«Durante el gobierno de Araceli Brown, Alcalá fue el funcionario que sabía todo», afirmaron reportes periodísticos, destacando su rol en la Secretaría General mientras la entonces alcaldesa enfrentaba señalamientos de corrupción desde su campaña electoral.

El nombramiento de Alcalá en la era Brown no fue exento de polémica. En 2021, salió del cargo en medio de controversias relacionadas con la administración, incluyendo acusaciones de irregularidades en contratos y manejo de recursos.

Documentos oficiales del VIII Ayuntamiento lo registran como Secretario General, firmando acuerdos junto a Brown y el Oficial Mayor Jaime Ibarra Acedo. Ahora, su reincorporación al mismo puesto bajo Adame ha sido calificada como un «reciclaje» de funcionarios de un pasado turbulento, lo que ha encendido alarmas entre observadores políticos y empresariales de la región.

El contexto se complica con las recientes sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense contra Brown Figueredo, actual diputada federal por Morena.

El 18 de septiembre de 2025, EU la incluyó en su lista de narcotraficantes por presuntos lazos con la facción «La Mayiza» del Cártel de Sinaloa, liderada por los hermanos Alfonso y René Arzate García.

Según el comunicado oficial, durante su mandato como alcaldesa (2017-2021), Brown utilizó a intermediarios como los hermanos González y Arcega para coordinar con los Arzate, facilitando el lavado de dinero a través de negocios locales. Investigaciones revelan que entregó contratos por casi 16 millones de pesos a empresas ligadas a operadores del cártel, incluyendo servicios de cómputo y música, además de apoyos sociales directos.

El impacto en Rosarito fue devastador: durante su administración, los delitos aumentaron significativamente, con cinco años de «extorsiones y violencia» que afectaron a turistas y ciudadanos, según Gustavo Torres, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Playas de Rosarito.

«Se habían tardado» en las acusaciones, declaró Torres en una entrevista radial, aludiendo a las denuncias locales ignoradas por años. Brown, nacida el 2 de octubre de 1970 en Rosarito, ahora enfrenta congelamiento de activos en EU y restricciones financieras, lo que podría repercutir en su fuero como legisladora.

En contraste, la actual administración de Rocío Adame, iniciada en 2024, ha enfatizado la transparencia y el desarrollo. Adame, maestra en Administración Pública y exdiputada local por Morena, tomó protesta a Alcalá el 20 de mayo de 2025 con el respaldo unánime del Cabildo, destacando su «compromiso y determinación» para reforzar la gobernabilidad.

Desde entonces, Alcalá ha participado en eventos clave, como la firma del Contrato de Promesa de Donación para la ampliación del Blvd. Real a cuatro carriles con el Ejido Mazatlán, y la invitación a foros de seguridad en agosto de 2025. «Bienvenido al equipo que hace historia», posteó Adame en redes sociales tras la ceremonia.

Sin embargo, críticos cuestionan si este nombramiento representa continuidad o ruptura con el pasado.

«Alcalá mantiene en la misma posición estratégica que ocupó con Brown, con acceso a información sensible», advierten analistas, en un municipio donde la seguridad sigue siendo prioridad.

Adame recientemente lanzó la app «Botón Inteligente Rosarito» para alertas ciudadanas, la cual fue una inversión de 2 millones 550 mil pesos, lo que para muchos es excesivo el costo de esta.

Mientras Rosarito se posiciona como destino turístico –con presencia en el pabellón Punto México en la CDMX durante septiembre–, el regreso de Alcalá invita a reflexionar sobre la depuración en el servicio público local.

Hasta el momento, ni Alcalá ni Adame han emitido comentarios públicos sobre las sanciones a Brown. El Ayuntamiento de Rosarito enfatiza su enfoque en «unidad y fraternidad», pero el eco de escándalos pasados persiste en una playa que busca reinventarse.