Radiografía Política – Indigna a regidora queja ciudadana por alza al predial
Radiografía Política - Indigna a regidora queja ciudadana por alza al predial

En medio de un creciente descontento popular, la regidora Stephanie Esquivel Amaro, conocida como «Teffy» Esquivel, ha sido el centro de críticas por parte de residentes de Rosarito tras la aprobación de la Ley de Ingresos 2026, que incluye incrementos significativos en el impuesto predial.
Ciudadanos han expresado su frustración en redes sociales, calles y manifestaciones, acusando a la funcionaria de minimizar sus preocupaciones y priorizar líneas políticas sobre las necesidades locales.
El conflicto se remonta a diciembre de 2025, cuando el Cabildo de Rosarito aprobó por unanimidad la actualización de valores catastrales, lo que resultó en aumentos que, según denuncias vecinales, alcanzan hasta el 398% en colonias como Reforma, donde Esquivel reside.
Vecinos han calificado estos ajustes como «fuera de toda lógica» y «ridículos», argumentando que no se corresponden con mejoras en servicios básicos como agua potable, drenaje o pavimentación.
Un residente, identificado como el Sr. Lobato, reportó que su predial pasó de 1,724 pesos en 2025 a 6,200 pesos en 2026, un incremento de 3.5 veces.
En respuesta a los reclamos, Esquivel ha minimizado las protestas. En declaraciones públicas, afirmó: «Si saben dónde vivo, no pasa nada», sugiriendo que no teme confrontaciones directas, aunque esto ha sido interpretado por críticos como una actitud desafiante y desconectada de la realidad ciudadana.
Fuentes consultadas dentro y fuera del Palacio Municipal indican un amplio rechazo hacia la regidora, con llamados a boicotear negocios vinculados a los regidores que votaron a favor del aumento, incluyendo los de Esquivel.
«Nos traicionó», es una frase recurrente en las manifestaciones, donde se le reprocha no defender a su propia colonia y anteponer intereses partidistas.
Este episodio ha evocado comparaciones con políticos de «piel delgada», un término usado en círculos políticos para describir a funcionarios sensibles a las críticas. Esquivel ha cuestionado a la prensa, calificando algunas coberturas como «sensacionalistas» y «golpeadoras políticamente», especialmente cuando se indaga sobre su desempeño actual y en administraciones pasadas.
Su estilo se asemeja al de su ex mentora, la ex alcaldesa Araceli Brown Figueredo, con quien mantuvo una alianza cercana durante su gestión (2019-2024). Sin embargo, fuentes locales señalan tensiones: Brown impulsó la candidatura de Esquivel para la alcaldía en 2024, pero las encuestas internas de Morena favorecieron a Rocío Adame Muñoz, actual presidenta municipal.
Rumores de «traición» circulan, alegando que Esquivel eventualmente apoyó a Adame, dejando a Brown al margen. Adame, por su parte, ha impulsado investigaciones contra Brown por presunto uso indebido de recursos, lo que agrava el panorama político.
Pese al rechazo, Esquivel se presenta como ofendida por los ataques, argumentando politiquería, sin embargo, que estos no reflejan su compromiso con el lema de Morena: «El pueblo manda».
Críticos temen que pueda invocar argumentos de género, alegando violencia política por ser mujer, aunque enfatizan que las quejas se centran en resultados concretos: impactos económicos en los bolsillos de los rosaritenses y falta de avances en infraestructura.
«No están acostumbrados ni a que les dé el sol, porqué se enojan», comentó un ciudadano anónimo, resumiendo el sentir general de que los políticos deben priorizar el trabajo sobre la sensibilidad personal.
Movimiento Ciudadano, a través de su coordinador local Salvador Sánchez, ha exigido revertir la ley y cobrar el predial con tarifas de 2025, presentando reclamos formales. Mientras tanto, colectivos como C.U.I.D.A.R. documentan casos y promueven desobediencia civil, como no pagar hasta que se ajusten los valores catastrales.
El Ayuntamiento defiende los incrementos como necesarios para financiar servicios, ofreciendo descuentos tempranos, pero esto no ha calmado las aguas.
En un contexto donde el predial financia sueldos, viáticos y gastos gubernamentales, los rosaritenses advierten: «La factura será cobrada de una u otra forma». El futuro de Esquivel en el escenario político local podría definirse en las próximas elecciones, donde el descontento actual podría traducirse en votos. Por ahora, el debate subraya una desconexión entre funcionarios y ciudadanos, independientemente de género o preferencias: lo que importa son los resultados.
Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor

