Radiografía Política – Imposición y fractura por Julieta Ramírez
Radiografía Política - Imposición y fractura por Julieta Ramírez

Lo que prometía ser una jornada de unidad y definición estratégica en el partido guinda derivó en una severa crisis interna. La designación de la Coordinación de la Defensa de la Transformación y Soberanía en Baja California provocó una fractura de fondo tras confirmarse la elección de la senadora con licencia Julieta Ramírez. El nombramiento causó indignación inmediata entre los aspirantes y fundadores del movimiento debido al desgaste mediático, los cuestionamientos de su cercanía con el grupo marinista y su conocida lealtad a Adán Augusto López Hernández.
La reunión…
Según fuentes consultadas por Radiografía Política, la decisión original tomada el pasado jueves 10 de septiembre era diametralmente opuesta. En una reunión privada del más alto nivel presidencial —donde participaron la presidenta Claudia Sheinbaum, Ariadna Montiel Reyes, Citlalli Hernández y la elegida— se analizaron las métricas y trayectorias de las aspirantes.
En dicha mesa se determinó que la mejor opción era un perfil fundador de Morena, con arraigo social, sin el desgaste de campañas negras, investigaciones sobre estatus migratorio ni señalamientos familiares. Ramírez, por el contrario, arrastraba ya el estigma de ser la figura con mayor índice de rechazo en la interna guinda.
La llamada que cambió el destino
Pese a la secrecía del acuerdo, la información se filtró a los allegados de Julieta Ramírez. Fuentes internas confirmaron que, al verse desplazada, la legisladora conocida entre su círculo como «La Julietona» movilizó a su principal aliado político, Adán Augusto López.
El exsecretario de Gobernación apeló directamente a su relación con el expresidente Andrés Manuel López Obrador para revertir el dictamen. A pesar de que en la cúpula morenista es sabido el distanciamiento entre Sheinbaum y Ramírez, la intervención desde la «La Chingada» demostró que el peso político de la vieja guardia prevalece en Palacio Nacional.
El martes 15 de septiembre, apenas hora y media antes del anuncio oficial previsto, se bajó la instrucción: la elegida era Ramírez.
Rostros desencajados y desconfianza en los estatutos
El impacto entre los demás aspirantes fue de absoluto desconcierto. La falta de felicitaciones públicas inmediatas —que comenzaron a circular a cuentagotas hasta pasadas las nueve de la noche del mismo martes— dejó en evidencia la molestia. En los pasillos del partido las preguntas resuenan con fuerza: ¿realmente se respetan los estatutos internos?, ¿se escucha la voz de la militancia?
Analistas locales advierten que la figura de Ramírez representa una fuerte carga política. Aunque mantiene su estructura principal en Mexicali, carece de tracción en la zona costa del estado, donde la percepción pública le juega en contra.
Ajustes de agenda y la prueba de fuego
Las repercusiones no tardaron en reflejarse en la logística nacional. Para la visita institucional programada de la presidenta Claudia Sheinbaum este sábado 19 de septiembre, la agenda original contemplaba un recorrido por varios municipios junto a la virtual coordinadora para respaldar su proyecto. Sin embargo, el itinerario se redujo drásticamente a un único evento en Tijuana.
En el círculo político se interpreta este ajuste de último minuto como una maniobra geopolítica, ¿Asistirá Julieta Ramírez al evento de Claudia Sheinbaum? ¿Estará a su lado o preferirá evitar la confrontación? esto para evitar un desgaste mayor en su figura en eventos masivos. La gran interrogante para este sábado será el nivel de cercanía entre la mandataria nacional y Ramírez, y si la estructura logre frenar las muestras de inconformidad de la militancia bajacaliforniana que califica la designación como «más de lo mismo», al final, esta designación no le asegura nada a Julieta; se le puede caer. Solo el tiempo lo dirá.
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