11 de marzo de 2026
eva 00

Radiografía Política – Humo caro, cero impacto

Radiografía Política

En un año que huele a elecciones disfrazadas de «trabajo de campo», donde los políticos recorren calles para presumir logros legislativos o una supuesta cercanía con la gente, el partido Morena parece un hervidero de ambiciones desatadas.

Todos buscan su rebanada del pastel, y no es para menos: el próximo ciclo electoral será el escenario abierto para campañas descaradas. Sin embargo, en este frenesí, surgen figuras que destacan no por su trayectoria, sino por su torpeza estratégica.

Un caso emblemático es el de Evangelina Moreno, diputada federal por Morena en Baja California, una desconocida para la mayoría de los bajacalifornianos, cuya irrupción en redes sociales desde enero revela más desesperación que astucia política.

Moreno, cuya labor legislativa se reduce a apenas ocho iniciativas presentadas como legisladora en el periodo 2021 a 2024 –de las cuales siete han sido desechadas en la Cámara Alta– y reelegida en el cargo de 2024 a 2027, la cual no hay datos de alguna iniciativa presentada en este periodo, esto en el portal oficial del gobierno de México, ha optado por una estrategia que prioriza el brillo efímero de las plataformas digitales sobre el trabajo de tierra firme.

Según datos recabados, desde el 1 de enero hasta ahora, ha pautado más de 75 publicaciones en Facebook, invirtiendo sumas considerables en boosts repetitivos, como imágenes junto a la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha promocionado hasta en cuatro ocasiones.

Esta «mega inversión» en pasquines digitales –esos portales que venden ilusiones baratas– promete visibilidad, pero entrega poco más que humo caro.

El fracaso es evidente al revisar las métricas de Meta: su página, con más de 50 mil seguidores, apenas alcanza un 12% de interacción semanal, incluyendo las publicaciones pagadas. Las reacciones no superan el 7.5%, cifras paupérrimas que contrastan con el dinero derrochado.

¿La culpa? Un equipo de asesores en política y redes sociales poco fiables, que venden números inflados y promesas vacías.

Radiografía Política tuvo acceso exclusivo / privilegiado a encuestas reales –no las telefónicas o digitales de casas encuestadoras oportunistas que brotan en temporadas preelectorales–, hablamos de las realizadas cara a cara y alineadas con los lineamientos del Instituto Electoral Estatal (IEE) y el Instituto Nacional Electoral (INE), estas pintan un panorama desolador: Moreno no llega ni al 10% de preferencia electoral a nivel local, y su impacto estatal es aún más insignificante.

Este desatino subraya una verdad incómoda en la política mexicana: las redes sociales no votan. Inundar timelines con contenido repetitivo puede saturar, pero no conecta. Moreno, con solo dos meses de presencia en Tijuana y Baja California, se ve «hasta en la sopa», generando más fastidio que simpatía.

Su imagen ya luce desgastada, víctima de un algoritmo que premia la calidad sobre la cantidad, y de asesores que ignoran que mil pesos mal invertidos valen menos que 100 pesos con estrategia. Como bien se sabe, el conocimiento de las herramientas de Meta –y no solo el cheque– es clave para resultados óptimos.

En comparación, otros suspirantes de Morena en la región llevan ventaja abismal gracias a su recorrido real. Armando Ayala, exalcalde de Ensenada, ha pavimentado su camino con presencia como alcalde y ahora como senador; Jesús Ruiz Uribe, como superdelegado federal, conoce el estado palmo a palmo; Julieta Ramírez, de diputada a senadora, ha tejido redes en Baja California; y Burgueño, alcalde de Tijuana, se posiciona diariamente en el ojo público.

Moreno, en cambio, carece de esa base: no tiene con qué disputar un puesto relevante en las próximas elecciones. Su enfoque digital, sin respaldo en el terreno, es un derroche que solo beneficia a quienes le venden espejismos.

Al final, esta historia es un recordatorio crítico para la clase política: invertir en humo caro no construye lealtades. Los patrocinadores de Moreno –quienesquiera que sean– pronto verán la realidad. En un Morena donde todos corren, ella patina en el hielo digital, lejos de la conexión genuina que gana votos. ¿Seguirá la inversión? Probablemente sí, pero los números fríos y duros –esos que no mienten– ya dictan sentencia: desesperación no es sinónimo de victoria.

Radiografía Política  En una columna escrita por periodistas especializados en investigación sin ataduras ni favores. Aquí no hay líneas editoriales compradas ni autocensura disfrazada de “equilibrio”.

Somos un espacio de independencia absoluta donde la voz de la ciudadanía —sus denuncias, sus dudas, sus evidencias— tiene prioridad. Cada semana ponemos bajo la lupa a servidores públicos, políticos, candidatos y personajes de poder que influyen en nuestras vidas. No contamos chismes: hacemos radiografías con hechos, documentos, datos duros y contexto verificable.

El objetivo es simple y claro: que la gente sepa exactamente con quién está tratando, quién promete y quién incumple, quién llega con dinero sucio o con deudas pendientes. Para que, al final, cada quien sepa dónde está parado y pueda decidir con información real, no con propaganda ni cortinas de humo.

Porque en política la opacidad es el verdadero negocio. Nosotros la rompemos.

Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor