13 de diciembre de 2025
censura

Radiografía Política – Demanda a Plural.mx Amenaza el Derecho Inalienable de Informar

Esta no es una anécdota aislada, sino un síntoma de una patología crónica en México, donde la libertad de expresión –consagrada en el artículo 6 de la Constitución y en tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos– se ve coartada bajo el pretexto de "reparaciones del honor".
Radiografía Política

En un nuevo capítulo de la erosión sistemática de la libertad de expresión en México, el medio Plural.mx enfrenta una demanda civil impulsada por una empresa establecida en Baja California.

Esta acción, calificada por defensores de derechos humanos como un intento burdo de amedrentamiento, no solo atenta contra periodistas específicos, sino que pone en jaque el pilar fundamental de toda democracia: el derecho inalienable de los medios de comunicación a informar sin temor a represalias.

La controversia estalló, cuando Plural.mx publicó una nota incisiva sobre el «cáncer» que carcome al país: el huachicol, el robo y adulteración de combustible que genera miles de millones en pérdidas anuales y socava la economía nacional.

En su nota, el medio expuso presuntas irregularidades en gasolineras radicadas en Baja California, incluyendo posibles vínculos con redes ilícitas que operan tanto a nivel estatal como nacional.

La respuesta no se hizo esperar: la empresa demandante, que opera bajo el manto de la transparencia comercial, interpuso una querella por «daño moral y perjuicios a la imagen», alegando pérdidas económicas cuantificables derivadas de la publicación.

Entre los señalados figuran el director de Plural.mx, Lauro Ortiz, y el editor Félix Ayala, Ortiz compareció hoy viernes 7 de noviembre.

En el círculo rojo, consultadas bajo reserva de identidad, revelan que detrás de esta ofensiva legal se perfilan «personajes oscuros» de la arena política bajacaliforniana, figuras que han visto tambalear sus investiduras gracias a las revelaciones de un medio que se posiciona como líder en encuestas de opinión y credibilidad en la región.

Esta no es una anécdota aislada, sino un síntoma de una patología crónica en México, donde la libertad de expresión –consagrada en el artículo 6 de la Constitución y en tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos– se ve coartada bajo el pretexto de «reparaciones del honor».

¿Cómo se justifica que una empresa, presumiblemente ajena a las sombras del huachicol, recurra a los tribunales para silenciar una nota periodística?

La respuesta es clara: no se justifica. La libertad de expresión no es un privilegio negociable; es un derecho universal que no puede negarse a nadie, y menos aún a los medios de comunicación, guardianes de la verdad en sociedades plagadas de corrupción.

En un país donde el periodismo es uno de los oficios más letales –con más de 150 comunicadores asesinados desde 2000, según Artículo 19–, demandas como esta funcionan como balas de salva: no matan de inmediato, pero hieren la integridad del ecosistema informativo.

Al conceder la demanda de manera expedita, se envía un mensaje alarmante: informar sobre delitos graves equivale a exponerse a sanciones financieras y estigmatización. ¿Quién, entonces, osará destapar las cloacas del poder si el precio es la ruina personal o profesional?

Plural.mx, con su trayectoria de periodismo plural y combativo, ha rozado «vestiduras muy delgadas» en innumerables ocasiones, exponiendo desde nexos políticos-empresariales hasta irregularidades en servicios públicos.

Esta demanda no es más que un intento de proteger el velo de impunidad que protege a quienes lucran con el caos del huachicol, un delito que, irónicamente, las autoridades federales estiman en más de 60 mil millones de pesos anuales en daños al erario.

La sociedad civil y organizaciones de Periodistas en México han alzado la voz, exigiendo la desestimación de este tipo de demandas y una reforma urgente a las leyes de «daños morales» que, en la práctica, se convierten en herramientas de censura selectiva.

En palabras de la relatora especial de la ONU sobre libertad de opinión y expresión, Irene Khan: «La libertad de expresión es el derecho que hace posibles todos los demás derechos».

Negárselo a un medio como Plural.mx o a cualquier periodista, reportero o ciudadano común, es negárselo a la ciudadanía entera, que merece saber quiénes están detrás de el huachicol, que al parecer, ocultan mucho más que combustible adulterado.

Mientras Tijuana se prepara para un fin de semana marcado por esta sombra, queda una pregunta ineludible: ¿hasta cuándo México permitirá que la libertad de prensa sea un lujo reservado para los poderosos?

La cita de hoy no solo fue para Ortiz; es un llamado a la conciencia nacional para defender un derecho que, una vez perdido, cuesta siglos recuperarlo.

Plural.mx resiste, y con ello, México respira.

Desde esta columna, nos solidarizamos con el director de plural.mx, Lauro Ortiz, y su editor Félix Ayala, quienes a pesar de tiempos adversos siguen laborando incansablemente para informar a una sociedad necesitada de la verdad. ¡Su compromiso con el periodismo independiente es inspirador!

Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor