Radiografía Política – Declive Irreversible: Gestión de Adame Bajo Fuego por Despilfarro, Inseguridad y Alzas Fiscales
Radiografía Política - Declive Irreversible: Gestión de Adame Bajo Fuego por Despilfarro, Inseguridad y Alzas Fiscales

En un año que prometía renovación tras su reelección en 2024, la alcaldesa Rocío Adame Muñoz enfrenta el colapso de su popularidad, según cinco encuestas independientes de Plural.mx realizadas durante todo el 2025.
Con una aprobación que inició en 47%, subió brevemente a 52% y luego se desplomó a 47% y 43%, el gobierno de Adame se hunde en una crisis de credibilidad, impulsada por escándalos en seguridad, gastos suntuarios en vehículos blindados y un agresivo incremento en impuestos como el predial.
Analistas políticos ven en estos números no solo un rechazo ciudadano, sino una oportunidad para la oposición de cara a las elecciones intermedias de 2027, donde Morena –partido de Adame– podría perder terreno en este municipio turístico clave.
La desaprobación, que arrancó en un modesto 22% en enero, escaló a 29%, 32% y finalmente 34% en diciembre, un incremento de 12 puntos que refleja el hartazgo acumulado. Mientras tanto, la indiferencia fluctuó de 31% a 19%, 21% y 23%, sugiriendo que incluso los neutrales están migrando hacia el rechazo conforme emergen detalles de un manejo financiero opaco y priorizado en lujos personales sobre necesidades públicas.
«Estos datos no son aislados; son el eco de decisiones políticas que privilegian el elitismo sobre la equidad», comenta, dentro del círculo rojo, en críticas al Ayuntamiento. En un contexto donde Rosarito depende del turismo y enfrenta presiones económicas post-pandemia, el declive de Adame ilustra cómo un liderazgo morenista, inicialmente visto como transformador, se ha convertido en sinónimo de desconexión.
Uno de los ejes centrales de la crítica es la seguridad, un tema que Adame ha intentado vender como un logro con reducciones reportadas en delitos como el robo en vía pública (50%) y a casa habitación (50%) en 2025, gracias a jornadas coordinadas con autoridades estatales y federales.
Sin embargo, esta narrativa choca con la realidad: mientras la alcaldesa presume operativos en zonas como el Bulevar Popotla, los recursos se desvían hacia gastos extravagantes.
Por ejemplo, Adame aprobó la adquisición de una camioneta blindada para su uso personal en mayo de 2025, valorada en alrededor de 3.78 millones de pesos, generando indignación en un municipio donde la policía municipal carece de patrullas adecuadas.
Políticamente, esto representa un error estratégico: en un estado como Baja California, plagado de violencia ligada al narco, priorizar blindaje personal sobre equipamiento para agentes envía un mensaje de desigualdad que erosiona la base electoral de Morena entre clases medias y trabajadoras.
Aún más controvertido es el arrendamiento de otra camioneta blindada Suburban 2025 para el secretario de Seguridad Ciudadana, Héctor Manzo, con un costo mensual de 300 mil pesos –equivalente a 3.6 millones anuales–, aprobado por el Cabildo en febrero de 2025.
Justificado como necesario por el riesgo del cargo, este gasto ha sido calificado como «despilfarro» por opositores, especialmente cuando el municipio registra un déficit del 50% en la recaudación del predial, con solo la mitad de las 122 mil claves catastrales pagando a tiempo.
Analíticamente, este patrón revela un mal manejo financiero: mientras se invierten millones en vehículos de lujo, servicios básicos como pavimentación y recolección de basura permanecen deficientes, alimentando protestas ciudadanas que exigen vender las blindadas para invertir en infraestructura.
El incremento al predial y otros impuestos agrava la crisis política de Adame. A pesar de afirmaciones oficiales de que «más del 60% no sufrirá cambios», el Congreso de Baja California aprobó alzas de hasta 200% en valores catastrales para 2025-2026, afectando a 131 colonias con aumentos excesivos –incluso del 398% en fraccionamientos como Reforma, donde los residentes carecen de servicios básicos.
Regidores opositores denuncian haber sido «engañados» en la votación, y la alcaldesa ha evitado dar la cara, lo que subraya una falta de transparencia que choca con el discurso morenista de austeridad.
Este ajuste fiscal, acumulado en un 37.5% sin mejoras proporcionales en seguridad o infraestructura, no solo impacta económicamente a los rosaritenses –muchos dependientes del turismo estacional–, sino que polariza el panorama político: el PAN y otros partidos capitalizan el descontento para posicionarse como defensores de la clase media, mientras Morena arriesga su hegemonía local.
El mal manejo de las finanzas se extiende a otros rubros, como el sobrecosto en 7 mil despensas adquiridas con fondos públicos, criticado por la ciudadania como un ejemplo de corrupción encubierta.
Aunque Adame presume un presupuesto 2026 de mil 265 millones de pesos «sólido» y libre de deudas, la realidad es un Ayuntamiento en déficit, con prioridades sesgadas hacia eventos promocionales y gastos personales.
Políticamente, esto debilita a Adame dentro de Morena, donde figuras estatales podrían buscar su relevo para evitar un contagio en elecciones futuras. «El gobierno va en caída libre porque ignora las raíces: corrupción en contratos y falta de inversión en lo esencial», analiza un politólogo de la UABC.
¿y ahora rumores de un «consigliere» en Palacio que presume billetes para callar bocas y comprar voluntades en el periodismo local?
Con 2026 a la vista, Adame tiene poco margen para revertir la tendencia. Las encuestas de Plural.mx no mienten: un 43% de aprobación es una alerta roja en un municipio volátil. Si no corrige el rumbo –vendiendo activos innecesarios y bajando impuestos–, el legado de su administración podría ser recordado no por avances, sino por el rechazo masivo que abrió las puertas a la alternancia.
Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor






