Radiografía Política – Chilindrina…
Radiografía Política - Chilindrina...

La fase de registros para las coordinaciones municipales de Morena en Baja California se ha convertido en un auténtico desfile de todos los colores y sabores. Pareciera que en el partido guinda están regalando las solicitudes, atrayendo a figuras de muy diverso origen que buscan subirse a la ola del movimiento. Sin embargo, entre la marea de aspirantes, hay una inscripción que ha encendido las alarmas y desatado encendidos comentarios en el llamado círculo rojo: la de Ramón Vázquez, exsecretario de Gobierno del Ayuntamiento de Tijuana.
En los pasillos del poder, la decisión del exsecretario y exdiputado no ha sido leída como una estrategia sólida, sino como una pataleta producto del estómago y no de la cabeza.
De acuerdo con versiones de analistas y actores políticos locales, en un plano inicial Ramón Vázquez perfilaba sus intenciones bajo el supuesto de que el camino le quedaría despejado. No obstante, las fichas en el tablero regional se sacudieron fuertemente tras las decisiones tomadas desde la cúpula nacional —el ya famoso destino en Palenque, Chiapas—, donde se impulsó a Julieta Ramírez como coordinadora estatal por Morena.
Este movimiento reconfiguró de inmediato el panorama local:
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Retorno a Palacio: El actual alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, reasumió plenamente sus funciones institucionales.
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Candidatura natural: La ley electoral y la lógica de partido posicionan a Burgueño como el candidato natural de Morena para buscar la reelección por tres años más.
Esta jugada dejó descolocado a Ramón Vázquez, quien terminó rompiendo relaciones y peleándose con quien se consideraba su «amigo del alma», recriminando un presunto incumplimiento de acuerdos previos. A decir del círculo rojo, al aprendiz de político se le olvidó una máxima básica del poder: en la política actual, nada está escrito, y mucho menos con morena, si no preguntenle a la manzanita.
Quienes conocen las entrañas de Morena coinciden en que Ramón Vázquez cuenta con poco o nada de músculo interno para imponerse en una encuesta oficial. Trascendió que esa decisión la tomó con el hígado y no con la cabeza, aunado a que sus asesores muy probablemente lo mal aconsejaron, empujándolo prácticamente «al matadero» electoral en una contienda donde sus posibilidades se observan casi nulas.
A Vázquez le afectó de sobremanera la difusión de una imagen reveladora en redes sociales: una fotografía donde se aprecia a Ismael Burgueño posando sonriente junto a Citlalli Hernández, una de las operadoras con mayor peso dentro de la estructura partidista nacional.
En las mesas de análisis no hay dudas: esa imagen no se publicó por casualidad, contó con todas las autorizaciones necesarias y representa el «humo blanco» que define de facto la titularidad de la coordinación municipal.
A este complejo escenario se suma el saldo negativo que el exsecretario dejó en su paso por Palacio Municipal, donde acumuló más desacuerdos y rivalidades que alianzas, tanto en el ámbito político y social como en el personal.
Para cerrar este entramado, en sus andares por la Ciudad de México, la columna Radiografía Política logró captar un rumor que cobra cada vez más fuerza en la capital del país:
Morena aplicará sus encuestas internas con base en la normativa del partido.
Sin embargo, trascendió que se contratará como «encuesta espejo» a una reconocida firma demoscópica con amplio arraigo en Baja California (la misma utilizada en los procesos del 2019).
Esta casa encuestadora se distingue por seguir realizando mediciones estrictamente cara a cara en territorio, lo que dejaría sin margen a las especulaciones de gabinete.
Por ahora, el escenario sigue en movimiento y los rumores están a la orden del día. Habrá que esperar el desenlace de las encuestas para confirmar si las decisiones tomadas con el hígado cobran factura o si el tablero de Morena dará alguna última sorpresa.
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