DESDE ADENTRO – La historia ya la vimos. Nomás cambiaron de color.
DESDE ADENTRO - La historia ya la vimos. Nomás cambiaron de color.
Por El Bofo
Mira, hay días en que uno piensa que la clase política de este país ya llegó al límite del cinismo… y luego llega la presidenta y dice: “No eran jóvenes, eran los mismos de siempre… la gente está feliz con nosotros”. Y pues qué quieres que uno haga: reír, llorar o ir por unas palomitas para ver hasta dónde estira la liga la señora.
Porque no nos hagamos pendejos: cuando el poder empieza a decirte quién sí es joven y quién no, quién sí protesta y quién no, quién es pueblo y quién ya no entra en la membresía… ahí ya huele a historia conocida. Y no muy bonita, por cierto.
Según la presidenta, los chavos que salieron a la calle —esos que dicen representar a la famosa “Generación Z”— pues no eran tan chavos. Que qué casualidad, que muy mayores, que muy sospechosos, que quién los convocó, que si venían pagados, que si traían violencia de serie.
O sea… ¿entonces qué?
¿Los únicos jóvenes válidos son los que la aplauden?
¿Los que marchan en su contra ya automáticamente rebasan los 40 y se convierten en “los mismos de siempre”?
La lógica Morena Edición 2.0.
•La vieja confiable: si protestan contra mí, son golpistas
La presidenta se aventó el greatest hits completo:
•“Fue un grupo muy violento”
•“Los jóvenes sí están con la transformación”
•“Es una campaña, no se dejen engañar”
•“No vamos a caer en la provocación”
•“La gente está feliz”
•“La transformación es invencible, a nosotros nadie nos detiene”
Ya nomás faltó que dijera: “Todo fue culpa de Calderón y los extraterrestres del Pentágono”.
Y luego, como remate de mariachi de cantina, sacó el dato de 90 millones de pesos supuestamente usados para financiar la marcha… porque claro, en México la juventud jamás estaría inconforme por sí sola. Necesitan un empresario malo maloso que les pague el camión, el lonche y el tambo de gasolina emocional.
Y mientras todo eso pasa, en redes se aventaron la otra mitad del numerito:
“Los jóvenes no son violentos”, “eran muy poquitos”, “fue montaje”, “es campaña contra la presidenta”.
Puros hashtags y narrativa digital para borrar lo evidente: miles salieron a protestar por la violencia que sí existe, aunque no salga en los powerpoints de Palacio.
Pero la línea oficial es clara:
Si protestas contra la 4T = violento, fifí, manipulado o anciano disfrazado de adolescente.
Si protestas a favor = joven luminoso, crítico, consciente, casi héroe nacional.
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Y aquí es donde se pone feo el asunto:
Negar una manifestación, minimizarla, descalificarla, acusarla de estar “pagada”, decir que “son los mismos de siempre”, insinuar infiltrados, negar la inconformidad juvenil…
Todo eso lo escuchamos antes.
En 1968.
En 1971.
Exactamente el mismo tono, la misma soberbia, el mismo discurso: “la juventud está con nosotros, los que marchan son grupos violentos manipulados por intereses oscuros”.
Morena juró que jamás sería eso…
pero aquí estamos, viendo cómo el poder se repite como una mala resaca.
•La cereza en el pastel: “¿Creen que sus gritos me van a debilitar?”
La presidenta, muy empoderada en su mañanera, dijo que las leperadas no le hacen nada, que está “muy fuerte con el pueblo”.
Mire, señora:
El pueblo no es un amuleto que se carga en la bolsa para blindarse del reclamo.
El pueblo protesta, se enoja, grita, exige, cuestiona… incluso insulta.
Eso es democracia, no una porra interminable.
Desde Adentro
El poder, cuando se envicia, empieza negando lo evidente.
Primero dice que no fue tanta gente.
Luego que no eran jóvenes.
Luego que eran los mismos de siempre.
Luego que venían pagados.
Y luego que ellos, pobrecitos, son las víctimas de una campaña.
La historia ya la vimos.
Nomás cambiaron de color.
Y mientras tanto, la violencia sigue, los muertos siguen y la juventud —la real, la que sí existe aunque no les convenga verla— sigue gritando porque este país se les está cayendo encima.
Pero no hay peor sordo que el que tiene un micrófono diario y cree que eso lo vuelve invencible.
Y aquí, desde adentro, les digo una cosa:
cuando un gobierno se burla de la protesta…
es porque ya le empezó a doler.
Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor

