CONTRASTE – MOVILIDAD: EL MOMENTO POLÍTICO QUE DEFINIRÁ A BURGUEÑO
CONTRASTE - MOVILIDAD: EL MOMENTO POLÍTICO QUE DEFINIRÁ A BURGUEÑO

Mantener a un funcionario cuestionado debilita al gobierno, erosiona la confianza ciudadana y envía un mensaje peligroso: que los errores no tienen consecuencias.
La movilidad en Tijuana no es solo un problema técnico; es un termómetro político que mide la eficacia, sensibilidad y capacidad de mando de quien gobierna. Hoy, el alcalde Ismael Burgueño Ruiz se encuentra ante una coyuntura estratégica: intervenir de fondo en el caos vial que agobia a la ciudad y convertir un conflicto cotidiano en una oportunidad histórica para reconectar con la ciudadanía. Porque en política, quien resuelve lo que duele, gana legitimidad. La movilidad no espera discursos: exige decisiones.
La crisis que asfixia diariamente a Tijuana tiene responsables claros y ya no admite eufemismos administrativos. La Secretaría de Movilidad Urbana Sustentable, lejos de ordenar la ciudad, ha profundizado el desorden con improvisaciones, cierres mal planeados y una alarmante ausencia de visión integral. Al frente, Apolinar Fernández Álvarez, “Polo”, se ha convertido en el rostro visible de una dependencia rebasada por la realidad urbana. Cuando el tránsito colapsa, también colapsa la credibilidad.
Las denuncias públicas y formales no surgieron del capricho ni de la grilla menor. Integrantes de la CTM en Baja California acudieron al Palacio Municipal para exhibir irregularidades, omisiones y presuntos actos de corrupción que reflejan un aparato institucional sin control ni rumbo. Lo que debía ser una secretaría técnica terminó siendo un problema político. Cuando los señalamientos se acumulan, la omisión se vuelve complicidad.
Mientras miles de tijuanenses pierden horas de vida atrapados en el tráfico, los señalamientos contra el titular de Movilidad hablan de privilegios, excesos y una desconexión absoluta con la realidad social. La ciudad avanza a vuelta de rueda, pero los cuestionamientos avanzan a toda velocidad. En política, la percepción pesa tanto como los hechos. Gobernar mal también es una forma de violencia cotidiana.
La denuncia ante la Sindicatura Municipal marca un punto de quiebre. No se trata solo de fallas administrativas, sino de una cadena de errores que exhiben incapacidad para sostener una responsabilidad estratégica. Apolinar Fernández no solo no corrigió el rumbo: profundizó el problema. Hay cargos que no se abandonan: te abandonan cuando ya no das resultados.
Lo más delicado para el Ayuntamiento no es únicamente la ineficiencia técnica, sino el costo político acumulado. Mantener a un funcionario cuestionado debilita al gobierno, erosiona la confianza ciudadana y envía un mensaje peligroso: que los errores no tienen consecuencias. En política, proteger a un pasivo termina por hundir al capitán. Quien no mueve piezas a tiempo, termina atrapado en su propio tablero.
Hoy, Ismael Burgueño enfrenta una decisión incómoda pero necesaria: corregir el rumbo o cargar con un lastre que no le pertenece. La movilidad es una de las prioridades más sensibles para Tijuana y también una de las más rentables políticamente si se atiende con seriedad, firmeza y visión. Remover al responsable no es debilidad; es liderazgo. Rectificar también es gobernar.
Apolinar Fernández ya no es parte de la solución y su permanencia solo prolonga el caos, la improvisación y el desgaste institucional. Si Burgueño actúa con inteligencia política, atendiendo las causas primarias y reconfigurando su equipo, puede transformar una crisis en un punto de inflexión positivo para su gobierno. Porque en Tijuana, quien ordena la movilidad, ordena el futuro. La ciudad no necesita excusas: necesita rumbo.
Lic. Ricardo Cano Castro
Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California, con Maestría en Docencia y formación complementaria en Filosofía y Desarrollo Humano. Profesional con experiencia en el sector público como asesor en Regidurías y en el ámbito educativo, destacándose como director de instituciones privadas de nivel medio superior. Emprendedor apasionado por el desarrollo integral de las personas, con un profundo compromiso con la filantropía y la construcción de un impacto positivo en la sociedad. Además, orgulloso padre de familia y promotor de valores humanos en todas sus actividades.
Esta columna no refleja la opinión de Plural.Mx, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor

