24 de junio de 2026
unnamed

Científicos aún no han podido confirmar la efectividad del détox digital. Un estudio

Tijuana BC 17 de septiembre de 2025.- Es común escuchar a la gente quejarse del cansancio y la irritación que les provocan las horas que pasan en línea. Sin embargo, seguimos pegados a las pantallas de nuestros celulares y computadoras. Para bajarle al estrés, entender mejor nuestros ritmos internos o simplemente para enfocarnos en la vida real, muchos practican el famoso «détox digital», o sea, desconectarse de los gadgets y las redes sociales. Se supone que esto puede mejorar nuestra calidad de vida, nuestro bienestar y hasta nuestra salud mental.

En los últimos años, los científicos se han puesto a investigar si el détox digital de verdad funciona. En una publicación reciente de la revista científica Scientific Reports, investigadores de Bélgica llegaron a una conclusión que nos sacó de onda: lo más probable es que este tipo de détox no sirva de mucho. Aquí te echamos el chismecito de lo más importante de este estudio, cuyas conclusiones son difíciles de creer, y de cómo la ciencia intenta —y no siempre lo logra— encontrar los beneficios de dejar las redes sociales y los aparatos.

Según el último informe de la agencia We Are Social y la empresa Meltwater, expertas en medios y redes sociales, en el tercer trimestre de 2024, la gente en todo el mundo pasó en línea un promedio de 6 horas y 38 minutos al día. Los que más tiempo se la pasan en internet son los sudafricanos (9 horas y 37 minutos diarios).

El détox digital parece la solución obvia para quienes quieren pasar menos tiempo en línea

Los investigadores señalan varias razones principales por las que la gente decide mandar a volar las redes sociales y usar menos sus dispositivos. A algunos les harta la maña del «doomscrolling» (clavarse en noticias negativas) y el miedo a perderse de algo importante (FOMO), o simplemente ven las plataformas en línea como una pérdida de tiempo sin sentido y ya no les interesa el contenido. Otros sienten la presión de sus amigos y conocidos que ya andan en pleno détox digital, o les preocupa la privacidad de sus datos personales. Para otros, la motivación viene de cambios en su vida: un nuevo trabajo, la llegada de un hijo, una mudanza, etc. Y hay quienes nomás quieren sentir que tienen el control de su vida, de sus decisiones y de su comportamiento, y aprovechan para conocerse mejor a sí mismos.

Lo más seguro es que el détox digital tenga un efecto acumulativo (tanto para bien como para mal)

En la última década, los científicos se han preguntado mucho cómo el dejar las redes sociales se relaciona con la sensación de bienestar, la satisfacción con la vida, el estado de ánimo, la percepción de la soledad y los niveles de estrés. O si de plano hay alguna conexión. Algunos grupos de investigación incluso han comparado el détox digital con dejar el alcohol y otras sustancias. Y pues, el sentido común nos dice que desconectarse un rato de internet y los gadgets podría protegernos de los efectos negativos de usarlos en exceso.

Un grupo de científicos belgas se preguntó qué es lo que realmente sabemos con certeza sobre la eficacia del détox digital y su relación con la satisfacción con la vida y el bienestar emocional.

En total, en estos experimentos participaron 4,674 personas, de las cuales el 65% eran mujeres. La mayoría de los experimentos duraron una semana, y solo en un caso el détox digital se extendió a 28 días. Los participantes se desconectaron principalmente de las redes sociales, pero en algunos casos también de las apps de mensajería. La mayoría logró mantenerse fuera de línea durante los experimentos, aunque en un caso, el 59% de las personas no aguantó y se metió a sus redes al menos una vez durante la semana. Los autores de otro estudio señalaron que, en su caso, solo el 13.5% de los participantes pudo dejar por completo las redes sociales durante siete días.

Lo paradójico es que el estudio de los científicos belgas mostró que, si bien algunos experimentos individuales reportaron ciertos efectos positivos y negativos, al hacer un metaanálisis se dieron cuenta de que el détox digital casi no tiene ningún impacto en la satisfacción con la vida ni en el estado emocional general. Tampoco encontraron una relación entre la duración del détox digital y un aumento en las emociones positivas de los participantes. Todo depende de cómo cada persona interactúa con sus dispositivos.

Los autores del reciente artículo en Scientific Reports sugieren que los détox digitales fueron demasiado cortos como para tener un efecto significativo en la satisfacción con la vida. Una semana sin redes sociales y sin usar tanto los aparatos no es suficiente para evaluar qué tan satisfecha está una persona con su vida. Ellos creen que estos détox solo afectan pequeños detalles que, a la larga, influyen en la sensación general de bienestar, principalmente a través de un efecto acumulativo. Piensan que entre más contento estés con cómo viviste un día en particular, poco a poco va mejorando tu calidad de vida.

Además, los investigadores consideran que los détox digitales a largo plazo (más de un mes) no necesariamente mejoran el bienestar, sino que incluso podrían empeorarlo. Algunas personas, dependiendo de sus predisposiciones, tienden a reemplazar unos hábitos por otros, y no siempre para bien. Pero para sacar conclusiones definitivas, se necesitan experimentos más profundos y largos.