Ataques contra la Justicia: Incendian Vehículos de la Fiscalía en Tijuana en una Noche de Terror
Ataques contra la Justicia: Incendian Vehículos de la Fiscalía en Tijuana en una Noche de Terror
Tijuana BC 21 de septiembre de 2025.-La ciudad fronteriza se despierta este domingo envuelta en el humo de la impunidad.
En una escalada de violencia que sacude los cimientos de la seguridad pública, sujetos armados atacaron dos instalaciones clave de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Tijuana durante la madrugada, incendiando vehículos oficiales y dejando un rastro de destrucción que huele a venganza organizada.
Este doble golpe llega apenas 24 horas después de asaltos similares en Ensenada, avivando temores de una guerra abierta contra las instituciones de justicia en Baja California.
El primer zarpazo del terror irrumpió poco antes de las 3:00 de la mañana en la colonia Ciudad Industrial, Delegación Centenario.
Un comando de jóvenes –descritos como de unos 23 años, vestidos de negro y armados hasta los dientes– escaló la parte trasera del edificio de la Unidad de Robo de Vehículos de la FGE, colindante con un inocente campo de béisbol.
Sin piedad, rociaron gasolina y prendieron fuego a varios patrulleros estacionados, convirtiendo el estacionamiento en un infierno improvisado.
Una pickup oficial resultó con daños totales, mientras que un sedán, otro pickup, un Nissan Sentra con placas de Arizona y una Ford F-150 con placas de Baja California sufrieron vandalismo severo: cristales destrozados, llantas reventadas y carrocerías marcadas por el caos.
Apenas una hora después, a las 4:26 a.m., el horror se replicó en la colonia Sección Jardines de Playas de Tijuana. En el recinto del Grupo Antisecuestros –el escuadrón élite que combate el secuestro en una región azotada por el crimen organizado–, los atacantes irrumpieron y redujeron a cenizas otra unidad oficial.
Los agresores huyeron a toda velocidad en una camioneta GMC azul, avistada en la Vía Internacional rumbo a la Garita-Centenario, donde arcos carreteros ya la buscan como a un fantasma.
Para colmo, en la intersección de Pacífico y Paseo del Pedregal, en Playas de Tijuana, bomberos hallaron otro vehículo en llamas, presuntamente ligado a la red de fuego que consumió la noche.
Milagrosamente, no se reportan heridos ni detenidos, pero el mensaje es claro: la Fiscalía está bajo asedio. «Contamos con imágenes de los posibles responsables y estamos trabajando en su localización mediante videovigilancia y arcos carreteros», informó la FGE en un comunicado oficial, prometiendo una investigación exhaustiva que incluye revisión de cámaras y recolección de indicios.
Sin embargo, el silencio sobre motivaciones deja un vacío que el pánico llena: ¿venganza por operativos recientes contra el narco? ¿Intimidación política en vísperas de elecciones?
Estos ataques no son aislados; forman parte de una tormenta que azota Baja California. El sábado, Ensenada vio asaltos simultáneos contra otras oficinas de la FGE, con hombres armados irrumpiendo en plenas horas del día.
Tijuana, epicentro del flujo de drogas y migrantes, tiembla ante la posibilidad de que el Estado de derecho sea el próximo blanco en una guerra donde las balas hablan más que las leyes.
Autoridades federales ya se involucran, pero la pregunta persiste: ¿cuánto más arderá la justicia antes de que el fuego se apague?

