Nacional

Algo está mal en el país y tiene que ser corregido, el «mensaje» es para 120 millones de mexicanos: Julián LeBarón

El

CDMX 5 de noviembre de 2019.-Un saldo por demás cruento: 7 niños asesinados, 3 amas de casa acribilladas; 6 niños lesionados que se escondieron y llegaron por su propio pie al rancho más cercano; una niña extraviada desde la mañana que no aparece.

Acribillados y luego calcinados cinco de los occisos, madre e hijos; ….o calcinados vivos, conscientes, en  el peor de los escenarios, pues aún no se puede determinar. Una historia terrorífica.

Este lunes 4 de noviembre, alrededor de las 9 de la mañana, iban en una especie de caravana desde su comunidad en el municipio de Galeana con rumbo a Phoenix, Arizona, a recoger al aeropuerto a unos familiares. Un trayecto relativamente común; conocido e inofensivo. Recorrían el trayecto en tres camionetas; una familia en cada uno de los vehículos; la madre y sus hijos.

Fue al pasar por un punto denominado Rancho La Mora, en el municipio de San Miguel Bavispe, en teritorio sonorense, que fueron interceptados por un comando que portaba armas largas. Les dispararon sin mediar causa aparente al primero de los coches del convoy, donde viajaba Rhonita Miller LeBarón y sus cuatro menores hijos. La camioneta explotó al recibir impactos en el tanque de la gasolina y ardió con la madre y sus hijos al interior.

Los delincuentes tomaron el control de los otros dos vehículos donde viajaban Dawna LeBarón y sus 7 hijos en la segunda camioneta; y en la última, una mujer de nombre Christina Johnsson y su único hijo, de diez meses de nacido.  Se llevaron los asesinos a los tripulantes. 

Horas después, se confirmó que uno de los menores escapó en el trayecto y pidió ayuda,…pero mataron a las dos mujeres que llevaban privadas de su libertad y a tres niños más que iban en esos dos vehículos. 

Julián LeBarón, activista del poblado que lleva por  nombre a su apellido, en el municipio de Galeana, Chihuahua y familiar de las víctimas; agraviado y ofendido hasta el límite, expresó: «Si el Gobierno de México no puede con este problema, obviamente necesita darnos la autoridad para resolver nuestros propios problemas; ...¡Porque la violencia e inseguridad,… esto ya no se puede aguantar más!».

Contestando con asombrosa cordura y conteniendo la rabia, Julián LeBarón, dijo mesurado que no considera que este haya sido un mensaje de ningún grupo criminal y en contra de otro; …»más bien este ha sido un mensaje claro para 120 millones de mexicanos, de que algo está mal y tiene que ser corregido;…de que algo tenemos qué hacer», dijo el también ofendido por el brutal ataque, por tener lazos consanguíneos con las víctimas.

Pero,…¿Quién es Julián LeBarón?

Julián LeBarón es un empresario del ramo de la construcción, integrante de una familia de origen estadounidense, que se asentó en esa región del norte de Chihuahua y limítrofe con Sonora, a partie del año 1924.

Prominentes miembros de la Iglesia de Jesucristo y de los Santos de los Últimos Días, también llamada agrupación de Mormones, son gente que hacen del trabajo fecundo y creador su razón de existir. Muy gregarios entre sí, son puntales observantes de las leyes del hombre, no sólo de las leyes de Dios. Practican por obligación -casi litúrgica- una vida sana, combatiendo incluso los vicios y las debilidades humanas.

Miembro de una familia productiva, que los bienes que acumula son en base al trabajo y a la buena administración; son disciplinados. Eso despierta curiosidad y hasta envidias en el resto de la comunidad.

No faltan las historias inventadas y los mitos en torno al origen de su dinero. Que en términos generales es diáfano, producto del trabajo.

Una familia que ha resentido numerosos ataques de la delincuencia, que ha orillado a Julián a encabezar una lucha cívica que le ha dado presencia en el escenario nacional, para bien o para mal.

Resonancia indiscutible tuvieron en la roseta informativa nacional, el secuestro de  su hermano Benjamín, en el año 2009, quien formaba parte de un grupo contra los secuestros en la entidad; fue plagiado y asesinado.

Años después, en una muestra de temple y congruencia, otro de sus hermanos, Eric, también fue secuestrado y liberado, a pesar de que la familia de Julián se negó a pagar el rescate.

Después se intégró al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, formado por el poeta Javier Sicilia, luego de que su hijo Juan Francisco fuera asesinado en 2011 por miembros del crimen organizado. Y hasta se ha sumado a las causas convocadas por el célebre Doctor Mireles en Michoacán.

Fuente: mxpolitico.com

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *