Triunfo Mexicano en el Mundo de los Esports: Miguel «Pollo» Moreno Brilla en Fortnite
Triunfo Mexicano en el Mundo de los Esports: Miguel "Pollo" Moreno Brilla en Fortnite
CDMX 12 de septiembre de 2025.-En un año cargado de logros para los esports mexicanos, Miguel «Pollo» Moreno, el talentoso jugador profesional de 20 años originario de Guadalajara, ha vuelto a poner el nombre de México en lo más alto del competitivo de Fortnite.
Aunque no se coronó campeón absoluto en el reciente FNCS Global Championship 2025, su equipo –compuesto por el canadiense Acorn y el estadounidense Ajerss– logró un impresionante segundo lugar en el FNCS Major 3: Grand Finals de Norteamérica Central, disputado el 3 de agosto en Lyon, Francia.
Este podio, que le valió una suma millonaria en premios, consolida a «Pollo» como uno de los nombres más consistentes en la escena global del battle royale de Epic Games.
Moreno, conocido por su estilo agresivo y su precisión quirúrgica en las construcciones, ha sido un pilar en el equipo desde su debut profesional en 2023.
Este resultado no es casualidad: en marzo de 2025, «Pollo» ya había saboreado la victoria al ganar el FNCS Major 1 junto a sus compañeros, completando un «4-peat» histórico que incluye títulos de 2024.
«Es un honor representar a México en este nivel. Fortnite no es solo un juego; es disciplina, estrategia y pasión.
Dedico este podio a mi familia y a todos los chavos que sueñan con esto», declaró Moreno en una entrevista post-partida transmitida por el canal oficial de Fortnite Competitive en TikTok, donde acumuló miles de likes en minutos.
El FNCS Major 3 2025 atrajo a más de 950 mil espectadores en su pico, superando récords previos y destacando el crecimiento exponencial de los esports en Latinoamérica. Para «Pollo», este logro representa no solo un cheque de $100,000 dólares compartidos, sino un impulso a su carrera, que ya suma más de $500,000 en ganancias totales según Esports Earnings.
En un deporte electrónico donde la competencia es feroz –con rivales como Peterbot y Queasy dominando las noticias–, el mexicano se posiciona como un contendiente serio para el próximo Global Championship en 2026.
Moreno, quien entrena hasta 12 horas diarias en su setup personalizado con monitores de alta gama y un mouse ligero, es un ídolo para la nueva generación de gamers en México.
«Quiero inspirar a más niños a perseguir sus sueños, ya sea en Fortnite o en lo que sea», agregó. Su ascenso refleja el boom de los esports en el país, con organizaciones como Gentle Mates invirtiendo en talento local.
Crítica: El Impuesto de Sheinbaum a los Videojuegos, un Golpe Bajo a la Industria Creativa y Juvenil
Sin embargo, el júbilo por hazañas como la de «Pollo» Moreno se ve empañado por la controvertida propuesta del gobierno federal en el Paquete Económico 2026: un impuesto adicional del 8% a los «videojuegos violentos», impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Anunciada la semana pasada, esta medida busca «proteger a los jóvenes de los efectos negativos» de títulos como Fortnite, Grand Theft Auto o Call of Duty, según el Ejecutivo. Sheinbaum ha insistido en que no es una prohibición ni un fin recaudatorio –similar a los impuestos a refrescos y tabaco–, sino una herramienta para fomentar hábitos saludables y destinar fondos a programas educativos.
Esta idea, aunque bien intencionada en su afán protector, peca de paternalista y desconectada de la realidad. Primero, calificar juegos como «violentos» es subjetivo: ¿Fortnite, con su caricaturesca estética, entra en esa categoría solo por sus tiroteos?
Epic Games ha invertido millones en modos educativos y controles parentales, y estudios como los de la American Psychological Association desmienten un vínculo causal directo entre videojuegos y violencia real en jóvenes.
Segundo, el impacto económico sería devastador para una industria naciente en México, que genera miles de empleos en desarrollo, streaming y esports –piensen en «Pollo» Moreno, cuya victoria no solo entretiene, sino que exporta talento mexicano al mundo.
La propuesta ignora el potencial positivo: los videojuegos fomentan habilidades como el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la resiliencia, como lo demuestra el competitivo de Fortnite.
En lugar de gravar, el gobierno debería invertir en infraestructura para esports, becas para gamers y campañas de uso responsable, no en impuestos que podrían ahuyentar a desarrolladores extranjeros y encarecer el acceso para familias de bajos ingresos.
Jugadores mexicanos ya protestan con peticiones en Change.org, exigiendo a Sheinbaum reconsiderar esta medida que, en vez de proteger, podría asfixiar la creatividad juvenil.
En resumen, mientras «Pollo» Moreno eleva la bandera tricolor en Lyon, el gobierno parece listo para bajarla con políticas miope. Es hora de que Sheinbaum vea los videojuegos no como villanos, sino como aliados en la formación de la México del futuro. ¿El próximo movimiento? Apoyar, no penalizar.

